La
Feria de Navidad de la Sagrada Familia vuelve a abrir sus puertas con
más
de 120 paradas
hasta el 23 de diciembre.
Si
bien la feria cuenta con más de 50 años de actividad
ininterrumpida, las cosas han ido a peor con la crisis, entre otras
cosas por la caída
de las ventas
o por una disminución
en la afluencia de público.
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| Una de las paradas de la Feria |
Muchos
de los vendedores han tenido que ajustar los precios para poder
seguir vendiendo y, hasta la fecha de hoy aseguran que las
ventas han bajado más de un 50 %
respecto de años anteriores. “Es que la gente ni se para a
preguntar”, explica Xavier, uno de los vendedores que ha seguido la
tradición y continúa con la parada de pesebres artesanales y
figuras navideñas que ya tenía su familia.
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| Parada en la que se venden los clásicos "caga Tió" |
Loly,
otra de las vendedoras que participa desde los inicios de la feria,
explica que con la crisis “las cosas han ido muy mal en los últimos
años y ya no sale a cuenta por lo cara que es la feria”. Según
explica, deben pagar al Ayuntamiento de Barcelona un alquiler por el
suelo, el alquiler de la caseta, que variará si es simple o doble,
por los servicios de luz y por el servicio de seguridad que hay
durante la noche. Según agrega Xavier, “el Ayuntamiento no hace
ningún tipo de publicidad o difusión de la feria”.
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| Exposición de "caganers", la figura más catalana del pesebre |
Caminando
entre las paradas de la Feria se pueden encontrar todo tipo de
figuras, elementos del pesebre, árboles de navidad naturales o
artificiales, flores, caganers
y muchas cosas más para decorar la casa para estas fiestas.
Para
complementar la estampa navideña, muchas de las paradas cuentan con
productos artesanales como mermeladas, mieles, embutidos o quesos.