¿Crisis? Sí, para unos cuantos

Un informe reciente de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha anunciado que el gasto medio de los españoles esta Navidad va a ser de 412 euros, de los cuales más de la mitad, 232 euros, van a ir destinados a la compra de regalos.

Tomando como referencia estos datos, y aún ateniéndonos a las posibles variaciones que puedan haber de este cálculo, nos parece una cantidad desorbitada para los tiempos que corren. Con unas tasas tan elevadas de paro y una precariedad laboral tan evidente no podemos permitirnos lujos innecesarios, empezando por la Navidad, esa gran mentira que tiene por objetivo el incremento de las ventas y el olvido momentáneo de la rutina.

Los datos revelados por la OCU acercan, y casi igualan, la media de dinero que vamos a gastar estas fiestas con el subsidio mensual por desempleo que ofrece el Gobierno a las personas que no tienen trabajo. En otras palabras, los españoles desembolsaremos una cantidad muy pareja a lo que alrededor de un cuarto de la población factura a razón de su imposibilidad para desempeñar tareas remuneradas.

Las cifras hablan por sí solas, pero escandalizan más si cabe al contemplar y comparar estas cantidades con el salario mínimo interprofesional en el país, que el Real Decreto 1888/11, datado del 30 de diciembre de 2011, estipula en 641'40 euros. ¡Ni los trabajadores en activo tienen margen para maniobrar en este consumismo orgásmico para unos y dramático para otros! Son muchas las dudas que abordan a este equipo de periodistas pero tenemos una convicción en común: ¿Crisis? Sí, para unos cuantos.